EL BANCO SANTANDER OFRECE ACCIONES A LOS ANTIGUOS CLIENTES DEL BANCO POPULAR

            Cuando todos creíamos que la solución al problema de los accionistas del Banco Popular, tras su resolución y posterior compra por parte del Banco Santander por el precio simbólico de un euro, pasaría inevitablemente por el campo de batalla judicial -muy común en los últimos años- los acontecimientos han dado un giro radical y los accionistas minoritarios, que ya tocaban a la puerta del despacho de sus abogados, se van a poder ver resarcidos de los efectos perversos de la última operación bancaria de importantes dimensiones, o más bien, “carambola” diseñada por expertos ingenieros financieros que, en un acto de soberbio oportunismo han logrado posicionarse en el Top 1 del activo bancario español, y quizás dentro de no mucho, de Europa. Y todo ello a costa de los accionistas del Banco Popular.

            Ahora bien, aunque el Banco Santander anunció estas últimas semanas una solución para los accionistas del Banco Popular, se ha especulado demasiado sobre una solución, y ello a costa de las noches sin dormir de algún que otro “cabeza de familia” que confiaba en la estabilidad de “su banco de toda la vida”.

            La solución ofrecida por el Banco Santander pasa por una sectaria “acción de fidelización”, en la que los accionistas y bonistas perjudicados (que acudieron a la ampliación de capital de 2016) podrán convertir su capital perdido -actualmente en un “limbo jurídico”- en bonos del Santander. De esta forma se ofrecerá una rentabilidad a los antiguos accionistas del Popular que pasarán a integrarse dentro de la entidad como clientes.

            Pero no podrán todos los accionistas acogerse a esta campaña de fidelización con las mismas ventajas: sólo se podrá recuperar el 100% de la cartera para cuantías iguales o inferiores a 100.000.-€; mientras que para las cantidades comprendidas entre 100.000 y 500.000 euros se establece una quita del 25%; entre los 500.000 y 1.000.000 de euros sólo podrá aplicar el plan para el 50% de estas cantidades; y en última instancia, para cantidades superiores al millón de euros el accionista verá frustradas sus expectativas de recuperar su inversión al 100%.

            La inseguridad jurídica ha sido constante en este proceso, a pesar de que se ha aplicado un mecanismo elaborado con la intención de generar el efecto contrario: el Mecanismo Único de Resolución, diseñado para mantener la estabilidad financiera ante posibles problemas de solvencia de las entidades de crédito europeas. El sistema fue creado desde Bruselas para solucionar de forma pacífica los problemas de solvencia de las entidades bancarias que, en un pasado no muy lejano, habían supuesto la inyección de enormes cantidades de dinero público -como es el caso español- y que, por momentos, puso contra las cuerdas el sistema financiero. Pues bien, este sistema ha sido implantado en España a través de un mecanismo que contempla diversas soluciones en caso de problemas de solvencia de una determinada entidad de crédito. Entre sus objetivos está la búsqueda de soluciones en el sector privado, como conditio sine qua non para accionar la resolución de una entidad. Ahora bien, para el caso que nos ocupa, ni se han estudiado opciones de reflotamiento desde el sector privado -que las había- ni mucho menos se ha realizado un proceso de liquidación transparente y con todas las garantías legales para los inversores que han visto reducida su participación a cero de la noche a la mañana.

            Vd. puede acogerse si quiere y cumple los requisitos al plan de fidelización presentado por el Banco Santander, pero lo que no debe olvidar que vive en un país que garantiza la seguridad jurídica de sus ciudadanos, y que hay múltiples opciones de reclamación -administrativas, civiles y penales- tanto frente a las instituciones europeas y nacionales como la Junta Única de Resolución, el FROB y la CNMV, como frente al Consejo de Administración del Banco Popular que gestionó la ampliación de capital de 2016 a la que Vd. acudieron atraídos por unas cuentas que no reflejaban la imagen fiel de la entidad. Del mismo modo, el Banco Santander deberá responder contra las reclamaciones que se presenten contra el Banco Popular dado que, con la compra, asume por ley todos los derechos y obligaciones de este último.

            Como Vd. sabrá, si se acoge al plan de fidelización, el Banco Santander le obligará a suscribir un compromiso de no reclamar en un futuro, por lo que deberá de pensar bien qué es lo que más le compensa.

            Desde el Departamento Jurídico de ARA Y ASOCIADOS le invitamos a que acuda a nuestro despacho para estudiar su caso en profundidad y para que podamos ofrecerle una solución que se adapte totalmente a sus expectativas, recordándole que velarán por sus derechos un equipo de profesionales especializados y formados en la materia, garantizándoles la seguridad de estar en buenas manos.