Conozca las claves de la decisión del TJUE sobre las cláusulas suelo

Hace unos meses publicamos un artículo sobre la cláusula suelo en el que os explicábamos en qué consistía, y pusimos en contexto todo lo que estaba pasando alrededor de ella, a espera de una resolución por parte del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) que definitivamente diera vía libre a los consumidores afectados para reclamar todas las cantidades abonadas de más.

Finalmente el TJUE se pronunció el pasado 21 de diciembre, contradiciendo a nuestro Tribunal Supremo y el dictamen del Abogado general y, en consecuencia, declarando la retroactividad total desde la firma del préstamo. Una buena noticia para millones de afectados que ahora ven como sus pretensiones de recuperar lo pagado de más no sólo se retrotraen hasta mayo del año 2013, sino que se podrá reclamar la devolución de estas cantidades desde la firma del préstamo hipotecario.

De este modo, la sentencia del TJUE dice que “la declaración judicial del carácter abusivo de una cláusula debe tener como consecuencia el restablecimiento de la situación en la que se encontraría el consumidor de no haber existido dicha cláusula. Por consiguiente, la declaración del carácter abusivo de las cláusulas suelo debe permitir la restitución de las ventajas obtenidas indebidamente por el profesional en detrimento del consumidor”.

Al hilo de esta resolución, ya estamos presenciando cómo algunos Juzgados españoles están fallando a favor de los consumidores, declarando la devolución de las cantidades desde el inicio del préstamo.

Por otro lado, una vez el consumidor se decida a reclamar la devolución de esas cantidades, hay otras cuestiones importantes que deberá tener en cuenta. Una de ellas es la manera en la que tributará el importe devuelto.

Son muchos los que se aplicaron la correspondiente deducción por compra de vivienda habitual en su declaración de IRPF, con el consiguiente impacto en la cuota hipotecaria que pagaron. Parece lógico que, si parte de lo pagado es devuelto al obligado, la deducción que en su día se aplicaron también debería ser menor, teniendo que devolver a Hacienda ese exceso.

Al respecto, ha establecido la consulta vinculante de la Dirección de Tributos V2429-16 que, los contribuyentes que se dedujeron de más por la compra de vivienda habitual, deberán añadir las cantidades deducidas indebidamente a la cuota líquida del IRPF en el ejercicio que se dicte la sentencia favorable a sus intereses, debiendo sumar, además, los intereses de demora.

Para el caso de que lo pagado por las cláusulas suelo se hubiera imputado como un gasto deducible de los rendimientos de capital inmobiliario, se tendrá que presentar declaración complementaria en el IRPF por dichos ejercicios deducidos.

Sin embargo, si la deducción se ha practicado en el seno de una actividad económica, se habrán de integrar las cuantías percibidas en el ejercicio en el que se dicte sentencia.

Así pues, se espera un nuevo ciclón para los bancos que, aún recuperándose de los efectos dejados por las reclamaciones de participaciones preferentes, ven como millones de hipotecados españoles los tienen, de nuevo, en el punto de mira.